“En algunos aspectos la ciencia ha superado ampliamente a la religión en lo que a provocar asombro se refiere. ¿Cómo es posible que casi ninguna religión importante haya analizado la ciencia y concluido: «¡Esto es mejor de lo que habíamos pensado! El universo es mucho más grande de lo que decían nuestros profetas, más preeminente, más sutil, más elegante. Dios tiene que ser aún más grande de lo que habíamos soñado.»? En lugar de eso, exclaman: «¡No, no y no! Mi Dios es un Dios pequeño, y quiero que siga siéndolo.» Una religión, antigua o nueva, que subraye la magnificencia del universo como la ha revelado la ciencia moderna, podría ser capaz de levantar reservas en la reverencia y el asombro apenas intuidas por los credos convencionales. Tarde o temprano deberá surgir una religión así.” —Carl Sagan.

La ciencia no es únicamente un conjunto de datos, cifras, estadísticas, fórmulas y fechas; tampoco es únicamente la fuente de avances tecnológicos que hacen más fáciles y cómodas nuestras vidas. La ciencia es mucho más que eso.

Primero, es un escudo protector en contra de la superstición y la charlatanería que ponen en riesgo nuestra salud y bienestar, y asaltan nuestros bolsillos con cosas como la homeopatía, los curanderos por fe, las campañas en contra de la vacunación infantil o la negación del calentamiento global.

Segundo, es una buena vacuna en contra del dogma y el fanatismo religioso o ideológico. Aprender a cuestionarlo todo en un sano escepticismo, a pensar críticamente sobre lo que nos rodea y no aceptar “verdades” reveladas o impuestas por autoridad es una muy buena manera de tomar el control de nuestras propias vidas y creencias, y ver que el mundo no es un lugar en blanco y negro, o de “buenos” contra “malos.”

Por último, es una fuente incomparable de asombro capaz de superar a cualquier religión. No es necesario suscribirse a cosas poco probables sobre el origen y funcionamiento del Universo para tener experiencias extraordinarias y “espirituales.” La realidad, como nos la ha revelado la ciencia moderna, es material suficiente.

“Vamos a morir, y esto es una suerte. La mayoría de gente no tendrá oportunidad de morir porque nunca habrá nacido. Las personas que podrían haberse encontrado aquí en mi lugar y que nunca verán la luz del día son más numerosas que los granos de arena de Arabia. Estos fantasmas no nacidos seguramente incluyen poetas más grandes que Keats y científicos más grandes que Newton. Podemos asegurarlo porque el conjunto de individualidades posibles que permite nuestro ADN excede con mucho el de personas reales. Entre las incontables posibilidades que podrían haberse materializado, somos el lector y yo, en nuestra medianía, los que estamos aquí.” —Richard Dawkins

Por estas razones, la Asociación Guatemalteca de Humanistas Seculares colabora con diferentes personas y organizaciones para hacer el conocimiento científico accesible a todos los guatemaltecos. Charlas, talleres, observaciones astronómicas, foros de discusión y un podcast son algunas de las actividades que realizamos con este fin.

Nuestro primer proyecto es un podcast llamado trece punto siete, con la participación de Carlos Mendoza, Beatriz Cosenza, Enrique Pazos y Óscar Pineda. Puede ser escuchado en Soundcloud y pueden suscribirse al podcast en iTunes para recibir automáticamente los nuevos episodios en cuanto estén disponibles.

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